La manzanilla común (Matricaria camomilla) es una hierba aromática anual de la familia de las compuestas que puede alcanzar hasta los 60 cm. de altura. Crece en tierras cultivadas, en terrenos arenosos y baldíos.
Tiene tallos erectos y hojas divididas con lóbulos dentadas. Las flores aparecen en capítulos de hasta 2,5 cm. de diámetro, con lígulas blancas que cuelgan a medida que maduran, con flósculos amarillos y pentalobulados en un receptáculo cónico.
Propiedades de la Manzanilla
La manzanilla tiene las siguientes propiedades:
digestivas.
carminativas, es decir, combate los gases estomacales e intestinales que provocan los cólicos.
hepáticas.
biliares.
antiespasmódicas.
emenagógicas (provoca la regla en los casos de retrasos de la menstruación y en las menstruaciones difíciles y dolorosas).
antiinflamatorias.
antisépticas, antibacterianas, fungicidas.
diuréticas.
colagógicas.
sedantes suaves.
El té de manzanilla es ideal para: dolores de cabeza, trastornos del sistema digestivo como gastritis o diarrea, sirve como tratamiento de la piel lastimada y molestias oculares. También se utiliza como sedante y tranquilizador, es perfecto para aliviar el estrés y los nervios.
Ingredientes:
1 cucharada de manzanilla
1 taza de agua caliente
Azúcar o miel para endulzar (optativo, también se puede consumir sin endulzar)
Preparación:
Verter la cucharada dentro del agua caliente y dejar reposar unos 5 minutos como mínimo.
En mi próxima publicación conocerán como preparar algunas recetas con manzanilla para cuidados estéticos.