Llegó un momento en que creíamos que estábamos solos en el mundo, lo recuerdas? nos encerrábamos en uno de los salones vacíos para hablar de religión, yo era mas o menos ateo y tu eras tu eras completamente atea. Recuerdo que te la pasabas hablando de como tu padre siempre combatía la forma de pensar irracional de las personas religiosas, yo por mi parte, no era muy religiosos que digamos, pero aún así decidimos entrar al coro de la iglesia.
El primer día fue todo un alboroto porque muchas personas sabían que tu no profesabas ninguna religión y yo por mi parte nunca oía la misa completa, me gustaba escuchar el coro porque realmente cantaban bien, pero de eso, a estar ahí cantando y escuchando al padre, no mas no me latía, recuerda que te platique de cuando cumplí los catorce años? me compré un par de cervezas, las puse en un morral de "ixtle" y me fui a la parte trasera de la sacristía mientras oía el coro, al terminar de beberlas, estaba un poco ebrio porque nunca jamas había bebido en mi vida, pero ahí estaba, oyendo al coro, las subidas y bajadas de tono, me hacían pensar en movimientos y hasta llegué a pesar que había un Dios ordenador de todo, un Dios musical, pero en cuanto empezaba a oír el sermón desaparecía el encanto, constantemente decía cosas que me parecían muy improbables y la respuesta que tenía siempre era que no debería hacer esa clase de preguntas, por eso dejé de preguntar.
Bueno, al llegar al coro, el director nos hizo una prueba, dio unas notas al piano y nos pidió que cantáramos, cuando yo canté, dijo:
-Usted seguramente estudió canto, su voz es muy entonada y potente, ha pasado la pruebas-, pero en cuanto te oyó cantar a ti, simplemente se quedó callado, como tonto, ojalá hubiera tenido una cámara para tomarle una foto, sólo dijo.
-Cantas como un ángel-