Con el solo café puedes lograr esto, pero por su textura seca no queda adherida a la piel como una mascarilla y es aquí cuando mezclamos con otros ingredientes que nos permiten llevar más tiempo el café en nuestro rostro y además de aprovechar otras propiedades de dichos ingredientes dando mejores resultados.
Puedes utilizar:
Miel: limpiadora profunda - elimina toxinas - regenerante de las células muertas -antibacteriano.
Azúcar: humectante – exfoliante - rejuvenecimiento de las células
Canela: elimina toxinas y suciedad.
Aceite de palo, aceite de almendras, aceite de resino: hidratantes
Agua de rosas: antiséptico-regenerador – cicatrización - controla el pH - equilibra la grasa
Todos éstos son opcionales, puedes utilizar uno de ellos o varios a la vez, lo importante es poner más pastosa la mezcla y lo conseguimos sobre todo con los ingredientes más líquidos. No olvides que solo el café es excelente y si no tienes alguno de los otros ingredientes en casa, puedes echarle un poquito de agua o alguna crema hidratante preferiblemente que no sea perfumado.
No es necesario darte una medida de ingredientes, simplemente vas colocando y mezclando hasta que crees una mezcla pastosa que pueda adherirse a la piel. Te la aplicas, das masajes suaves y dejas que repose 10 minutos aproximadamente o el tiempo que lleve en secarse. Puedes utilizarla a cualquier hora del día y no sólo en el rostro sino en otras partes del cuerpo, a mi pareja se la aplico también en la espalda. Si te queda de la mascarilla puedes guardarla en la nevera para otra oportunidad.
Y aquí estamos los dos, con nuestra mascarilla.
Y finalmente les digo amig@s mios, que a veces nos empeñamos en comprar productos de belleza y en casa tenemos muchos de ellos, más naturales, económicos, sin químicos y hasta amigable con el medio ambiente porque le sacamos provecho a un residuo como la borra del café y además es un pote menos que desechar. Espero que puedan probarla se las súper recomiendo.