Desde el 2013, el Bitcoin ha escalado hacia un éxito financiero tan grande como insospechado. Sin embargo, aún persiste su inestabilidad: el hecho de escapar a las legislaciones de cualquier gobierno, podría ser tanto la clave de su ascenso como de su caída en los próximos años. Pero nadie está dispuesto a desperdiciar el potencial de su sofisticada tecnología, así que su gran libro de contabilidad pública y mundial, el Blockchain, ya se está pensando o incluso utilizando para otras funciones fuera de la zona económica.
Una de estas funciones es la salud. Según distintos líderes de grandes empresas dedicadas al cuidado sanitario, la Blockchain podría ser la solución definitiva para mantener por completo la privacidad en el historial médico de cada persona, a la vez que agilizaría enormemente el proceso de comunicación e intercambio de documentos entre los proveedores de salud y las aseguradoras. En otras palabras: este sistema podría volver automático todo el papeleo y protegería la identidad y datos personales del paciente contra ataques informáticos de una forma increíblemente efectiva.
Ahora, las posibilidades que ofrece la adopción de esta herramienta para “curar” las debilidades del sector han generado la creación de sociedades como el HLHC Working Group de Hyperledger, conformado por Accenture, Gem, Hashed Health, Kaiser Permanente e IBM.