Aunque el cáncer en edades pediátricas es una afección bastante infrecuente, sigue ocupando los primeros puestos en la lista de causas de muerte por enfermedad en niños, siendo la leucemia, los tumores del sistema nervioso central y los linfomas (Hodkin y No Hodkin) las enfermedades neoplásicas más comunes.
Tristemente, a pesar de las innumerables investigaciones acerca del tema, aún no se conoce con exactitud una causa específica que condicione la aparición de cáncer en los niños, ya que muy pocos se deben a una causa genética y se ha demostrado que NADA DE LO QUE LE HAYA PASADO AL NIÑO ES LA RAZÓN DE SU ENFERMEDAD Y NUNCA LOS PADRES SON LOS CULPABLES DE ELLA.
Al no conocer la causa nos queda como único aliado seguro en la batalla el diagnóstico precoz. Aquí viene un punto importante, y es que los ojos no ven (ni diagnostican) lo que la mente no sabe, y aunque no pretendo hacer de ustedes un tomógrafo especializado en detectar neoplasias, quiero compartirles ciertos signos de alarma que suelen aparecer cuando hay enfermedades de este tipo.
Sabiendo esto, ¿Cuáles son los signos que pueden sugerirnos la presencia de un posible tumor en el infante?
Dolor de cabeza persistente e inexplicable: Este es un síntoma común en cualquier patología pediátrica banal, pero se convierte en un signo de alarma cuando se presenta por un tiempo superior a dos semanas, cuando aparece en menores de 3 años (en pacientes que no han comenzado a hablar puede ser manifestado como irritabilidad o llanto inexplicable), se acompaña de vómitos en “escopetazo”, tiene predominio matutino o despierta al niño por las noches.
Fiebre o febrícula persistente e inexplicable: Está presente también en patologías comunes, pero siempre debe alarmar cuando aparezca por más de 10 o 14 días. Debe siempre sugerir que es momento de indicar paraclínicos y/o estudios de imagen específicos para empezar a descartar posibles causantes, pero sobre todo cuando se acompaña de sudores nocturnos, pérdida de apetito, pérdida de peso y dolores óseos.
Cambios en la órbita o en los ojos: Suelen darse signos como la pérdida de la visión o la aparición de estrabismos repentinos. Todo niño en el que se sospeche (o evidencie) la presencia de estos cambios debe ser sometido de inmediato a una revisión exhaustiva, sobre todo si estos cambios aparecen luego de los tres meses de vida.
Alteraciones en la marcha: A los 3 años, todo niño sin ninguna condición asociada debería caminar de forma correcta y segura, por lo que cualquier cambio en la marcha es sugestivo de que algo no anda bien, y debe comenzar una búsqueda por sistemas para encontrar el responsable.
Aparición de masas o aumento de volumen inexplicable: La presencia de algún tipo de masa rara vez puede pasar desapercibida y aún cuando se haya confirmado que no representan malignidad deben ser monitoreadas cada cierto tiempo. Los signos de alarma en relación a estas son: un tamaño superior a los 3 cm, un crecimiento progresivo y rápido, ulceración de la piel y/o fijación a planos profundos.
Siempre deben ser tomados en cuenta cambios en el equilibrio, tono múscular, el desarrollo, progreso de peso y talla, estado de animo (irritabilidad o somnolencia constante) y aumentos en el perímetro cefálico que concuerden con la fecha de inicio de los síntomas principales.
Reconocer los síntomas de una posible enfermedad neoplásica no solo es sencillo, sino que además es el primer paso para un diagnóstico y atención temprana, y aunque parezca increíble PUEDE HACER LA DIFERENCIA. Buena parte de las enfermedades neoplásicas (malignas o no), tienen mayor probabilidad de un buen pronóstico cuando son tratados a tiempo.
En días como hoy me gusta pensar que escogí un trabajo maravilloso, que me permitirá ser parte de la batalla de muchos Guerreros. Pero también pienso siempre que es importante incluir, educar y delegar. La lucha es de todos...¡Somos TODOS vs El Cáncer!
Fuentes consultadas:
Escala de Denver (Desarrollo psicomotor).
Guía de detección temprana (cáncer en niños y adolescentes).
El cáncer en los niños AECC.
Oncología y atención primaria.
Foto tomada con mi teléfono "inteligente"