En muchas ocasiones vamos a estar ansiosos por querer obtener algo, una respuesta, un resultado; sin darnos cuenta que es mejor disfrutar la espera, mientras llegamos a lo que anhelamos.
El orgullo es lo que nos lleva a la desesperación e incluso a nuestro cuerpo nos hace daño, este mismo orgullo hace que hallan personas arrogantes y que quieren todo de una vez, entendiendo que el tiempo de Dios es perfecto y Él sabe cuando darnos y cuando quitarnos.
A su ves lo contrario de lo anterior es la humildad. Es una de las mejores partes de la vida tanto para nuestra personalidad como hacia los demas e internamente nos llevara a la paciencia que la necesitaremos para esos momentos fuertes de espera. Les aconsejo que la fe da como fruto la paciencia y tiempos dificiles utilizar la paciencia no para esperar sino para tener una buena actitud mientras se espera
Espero lo puedan practicar