No menosprecies a tu competencia, recuerda maximizar tu ventaja y no bajar la guardia. Tanto en los negocios como en la guerra siempre es mejor ser el dominante que el dominado.
No menosprecies a tu competencia, recuerda maximizar tu ventaja y no bajar la guardia. Tanto en los negocios como en la guerra siempre es mejor ser el dominante que el dominado.