A todo trato escapar , que yo soy el rey del mar decía El capitán mientras estaba emborrachado con su ron, sus secuaces festejaban su último botín, en él había mucho oro y diamantes.
Quizá de su propio navío
Y si caigo ¿qué es la vida?
Por perdida ya la dí
Cuando el yugo del esclavo
Como un bravo sacudí.
Llegaron a esa cueva donde a menudo escondían sus riquezas, nadie sabe exactamente dónde está algunos dicen que lo han encontrado, enseñanza celosamente doblones de oro diamantes muy raros, con tonalidades azules y rojas.
Y el rugir de mis cañones
Y del trueno al son violento
Y del viento al rebramar
Yo me duermo sosegado
Arrullado por el mar.
Es mi barco mi tesoro es mi dios mi libertad mi ley la fuerza y el viento mi única patria la mar.