La intensidad hace de nuestra conversación poderosa, palabras bien cargadas de emoción. Siempre expresa pasión, compromiso, coraje, amor y odio en la intensidad de tu entrega. Recuerda, la emoción puede cambiar totalmente el impacto de tus palabras.
Si le aventamos a alguien un alfiler, este va a sentir que le pica. Si afianzamos el alfiler a una varilla de fierro y se lo lanzamos de nuevo, podríamos penetrar hasta su corazón. Ese podría ser el poder de la emoción de una palabra. Esto es lo que nos despierta y hace que tengamos un excelente desempeño.
Pero estas emociones también deben ser medidas. No uses demasiada emoción para un punto menor.
Guarda lo grande de ti para algo grande
NO exageres con tus emociones. Para algo realmente importante, tienes que llegar a lo mas profundo de ti y darle todo lo que tienes, sé generoso con tu emoción. A veces necesitaras poner al amor y al odio en la misma oración.Por ejemplo: "Te amo, pero odio lo que estas haciendo".
Tienes que amar el éxito y odiar el fracaso, amar la salud y odiar la enfermedad, amar al bien y odiar al mal. No tengas miedo de expresar estos extremos en emociones y no solo en vocabulario. Mantén tu intensidad cerca de la superficie para que sea utilizable en un un instante y asi puedas comunicarte exactamente como lo quieres hacer.
Tener algo bueno que decir y decirlo bien.