Renacimiento
Noto extraño a Erik. Han pasado días en este satélite espacial. La Fuerza Oscura logró arrastrar al Crucero B-B2 sin que pudiesen hacer nada. Por suerte, logré escapar junto a mi amado Erik. Una bendición de la Divinidad que fuera él quien operaba en el cuarto de máquinas. Una nave de rescate con provisiones estaba lista. Es triste si alguien la necesitaba más, pero solo queríamos escapar… Sobrevivir.
La tierra no es hostil, el aire es respirable para nosotros y el agua también es potable, pero es muy densa. Tan densa que parece lodo. Nos cuesta consumirla, pero sigo dando gracias a la Divinidad por tener algo que tomar y no morir de sed. La capsula contiene comida para un mes, está en sobres diarios. No había vida, hasta que conocimos a los Blancos. Nos veían desde la maleza morada oscura. De largas garras y cuerpo antropomórficos, se movían con la columna encorvada, con el agua densa chorreando de los colmillos, como si siempre estuvieran al asecho. Esperando.
Erik estaba extraño, tanto que llegó a asustarme más que los Blancos. Se estaba transformando poco a poco. Desmayado en la tierra, no sintió cuando le quité el corazón con mis garras, cuando lo mastiqué y lo empapé de la saliva que corría por mis colmillos. Tampoco sintió cuando mis compañeras le saltaron encima y lo devoraron por completo. Reducido a un montón de carne, mi amado Erik no pudo ver lo que yo vi con mis ojos blancos. Otra nave ambulancia cayendo hacia mi nuevo hogar.
Queridos lectores. Este es mi aporte para participar en el concurso del perfil
. Como siempre espero sea de su total agrado y logre ser merecedor de su aprecio colectivo. Un abrazo y nos leemos en la red.
—Argento, el autor.