El planeta Neruma gira 5 veces más rápido que la tierra, el tiempo pasa mucho más rápido y el desgaste de las masas es más acelerado. Esta población vivía días muy agitados, aunque para ellos era algo normal. La extinción de su especie se hacía notar a razón de las condiciones cambiantes de la atmósfera y el clima.
Científicos estudiadores del espacio trabajaron para crear una nave lo suficientemente resistente, ensamblada con plomo y un anillo de energía negativa que cubriera la nave para distorsionar el espacio-tiempo, sin alterar el estado de la nave en su interior. El plan era superar la velocidad de la luz y así mantener a la tripulación a salvo cuando este pasara por un agujero de gusano, que esperarían que los transportara a una galaxia o región del espacio diferente. Donde podrían encontrar un planeta habitable y en mejores condiciones que Neruma.