Hola a todos, quiero expresar mi agradecimiento a por la oportunidad de volver a compartir con ustedes. Saludos.
Abominación
La mujer no vestirá ropa de hombre,
Ni el hombre se pondrá ropa de mujer;
Porque cualquiera que hace esto es
Es abominación al SEÑOR tu Dios.
Deuteromio 22:5
Hace una luna, en saga del búho en penumbra, avanza una sombra a la rada del mar Caribe. Jadeante se levanta el viento, esta madrugada amas con la caza impía, olas rabiosas se estrellan en la playa en desaprobación de la ocasión. La marina se hunde en medio de tu saciedad, el ave rompe de nuevo, suena la ensenada.
Una silueta idéntica extingue su ardor de rodillas ante otro. La duda de Dios se vuelve penitente ante ese destello.
He de aprender a mirar sin acusar, el libre albedrío, en medio de la vida, hace que mis ojos límpidos soliviantan el sosiego del ser. Clamaré a mí mismo, su perdón está en manos del Señor.
El sonido de la marea otra vez, ensanchando el oleaje hacia el espejo para volver a abstraerse sobre su cresta.