PACIENTE CERO
—Bien señor Richard, al sonar mis dedos responderá todas mis preguntas —El doctor con el traje hermético hizo sonar sus dedos y pregunto enseguida—. ¿Recuerda que sucedió hace una semana cuando salió de cacería?
—Le dispare a un venado. Seguí su rastro porque sabia que no llegaría muy lejos, ya lo había encontrado cuando escuche algo sobre los árboles. Era una especie de nave, tenía muchas luces; una en particular comenzó a parpadear muy rápido, hizo que me doliera mucho la cabeza y que después me desmayara.
— ¿Después de eso que ocurrió?
—Desperté en una mesa, en un lugar tan blanco como nunca había visto. No podía moverme aunque no estaba amarrado. Enfrente tenía a una criatura muy alta y robusta, sin cuello, su piel era de un negro brillante y sus ojos de un amarillo intenso. En su mano llevaba una especie de tachuela, me pareció que era de cristal; la hundió en mi antebrazo sin que sintiera ningún dolor, después la retiro. Por último levantó una barra que emitía la misma luz parpadeante de la nave y me desmayé al instante.
—Ya puede despertar señor —El doctor sonó los dedos de nuevo—. Ahora espere aquí por favor.
El doctor salió apresuradamente. Se reunió con otros colegas y sin esperar mucho se dirigió a ellos.
—Caballeros tenemos un posible paciente cero. Ha mencionado a la tachuela de cristal. Debemos realizarle las pruebas de inmediato, estuvo en contacto con muchas personas antes de que lo encontráramos.
Este relato es de mi total autoría y fue creado para participar en el Concurso de Microrrelatos de Ciencia Ficción #MicroCiFi256 - Semana 9 - Abducción, bajo las bases establecidas para dicho concurso. Si esta lectura ha sido de tu agrado no olvides darle Upvote.