El objetivo de la segunda avanzadilla fue estrictamente antropológico, recolectar imágenes, sin embargo, a pesar de los estudios previos la interacción con los seres humanos se complicaba al contacto
A diferencia del resto de la tripulación decidí habitar en un solo sitio e intentar profundizar, aunque esto vulnerase la misión, calle Morelos 18 fue mi cuartel.
Con el tiempo los sujetos a estudio cobraron un valor excepcional y al parecer yo también para ellos, terminaron llamándome "vecino".
Pasaron los ciclos y el bullisio en la calle Morelos se disolvió de a poco, entonces la ultima avanzadilla se apoderó del horizonte.
Hoy el rastro de la humanidad se reduce a un indescifrable paquete genético y a un extenso banco de imágenes, imágenes que contemplo absorto con los lacrimales descompuestos.
El grupo de sabios ha definido esta nueva afección como el "síndrome del contacto humano". Me han concedido siete ciclos de vacaciones.