Esta es la primera vez que participo en un concurso dentro de Steemit. De todas formas pronto subiría un escrito hecho por mí. Gracias a por este interesante concurso de relatos. Si quieren participar, sólo hagan click aquí

Muchas historias se contaban sobre el Valle de las Sombras, cuentos terroríficos que harían llorar a un niño. Por suerte yo no era uno de ellos, así que luego de terminar de bañar a mi caballo me dispuse a ir con todo el entusiasmo que me embargaba cada vez que iniciaba una travesía. Cabalgué varios días sobre laderas empinadas, valles y bosques peligrosos, siempre con mi objetivo claro. Dormí bajo el inconmensurable cielo nocturno, iluminado por la gran Luna y sus acompañantes, las estrellas, hasta que finalmente encontré el camino directo al valle. Los aldeanos me aconsejaron que no fuera, que nadie salía vivo de aquel lugar. Yo no les creí. Grave error. Para mi mala fortuna llegué justo cuando el sol se ocultaba por detrás de las montañas y los últimos halos anaranjados arropaban el paisaje. No sé si fue el tiempo que avanzó rápido, pero cuando me interné en él no hubo luz que alcanzara a penetrar el espesor de la neblina. Pronto el cielo se oscureció y quedé a ciegas sobre el valle. Mi percherón andaba inseguro, se removió incómodo en más de una ocasión causándome a mí también inseguridad. Todo estaba oculto por la densa niebla. Entonces, sin esperarlo, ocurrió en breves segundos. Sombra, mi caballo, relinchó y se paró en dos patas, no sabía el por qué hasta que vi en el suelo huesos humanos. No sabría decir a qué huele la muerte, pero en ese momento sentí su inevitable presencia. Espoleé a mi corcel y di la vuelta con el objetivo de irme de allí, pero no pude. El piso tembló y de allí surgió una extraña y enorme criatura que dispersó la neblina. Pude verla. Su sonrisa, sus colmillos, sus ojos llenos de sed de sangre. Lo único que pude hacer fue gritar de horror y esperar la inminente muerte que abría sus fauces para tragarme.