EL NIÑO QUE LLORA
La oscuridad se cierne sobre los objetos más pequeños, dotándolos de una dureza inesperada. Cientos de sombras recortando sus contornos, rajando sus pieles, oscilando a la luz de las velas que tanto esfuerzo me cuesta prender.
El mono de un solo ojo, platillos en mano. El triciclo oxidado y sin sillín. La ventana tapiada. Los cuadros.
Llevo demasiado tiempo aquí abajo. Me consumo. Me arrastro por las paredes del sótano al paso de la humedad, negra y viva como un bestia de las profundidades. Conozco cada esquina, juguete roto y lata en cada estante. Los he recorrido durante demasiados años. Igual que he recorrido su silencio.
A veces siento que alguien viene y puede sacarme de aquí. Se acerca tanto que me alimento del sudor que resbala por su piel. Del temblor de sus piernas y su respiración entrecortada. Estoy débil y antes de poder tocarlo, desaparece sin mirar atrás.
Pero hay un niño. Uno que ha nacido en la casa y creo conocer bien. Le oigo llamar a su madre por las noches. Jugar solo. Noto como crece en él la curiosidad, solo debo escarbar un poco para que no pueda evitar colmarla.
Una canción infantil de la caja de música. Algún brillo que escapa por los barrotes de la ventana. Un globo.
Doy vueltas y más vueltas imaginándome dentro. Viendo a través de sus ojos. Sintiendo el latir de su corazón y la calidez del cuerpo tierno. Vivo.
Nadie lo notará al principio. Será como un juego. Y luego, demasiado tarde.
Link a la semana cuatro del concurso de MicroTerror256 de
https://steemit.com/spanish/@trenz/concurso-de-microrrelatos-de-terror-microterror256-semana-4-el-ente