¡Hola, amigos!
He tenido el placer de crear este microrrelato de terror para el concurso #MicroTerror256, organizado por
. He disfrutado mucho escribiéndolo.
Espero que puedan leerlo y los entretenga. Será un placer que dejen algún comentario si lo desean. Aquí lo dejo y al final, el link hacia el concurso.
Ansias prohibidas
Hace una semana que comparten tardes famélicas de jugos y galletas que sólo Olivia y sus muñecas pueden ver. Pero hoy él se roe entre los dedos; no parece interesado en Candy o en Susy, o en la parafernalia sobre el mantel.
Pasan las 6 p.m. El anhelo prohibido gorjea en las galerías broncíneas de la floresta, detrás de la casa. Desde la ventana, el hombrecillo magro es parte de la maleza.
"¡Un, dos, tres… Me buscas, no me ves!" La niña se esconde detrás de los árboles. Imaginando una persecución, se aleja…, se acerca. Él estira la mirada con lujuria; resiente la inmovilidad, condenado por el escopetazo de un cristiano ofendido. La brisa levanta el jumper, dejando ver los muslos rosados, tersos. El cintillo escarlata le recuerda el lazo del cabrito en la talla de la puerta por donde asomaba el aroma anhelado de sobras crudas.
Olfatea su perfume. Ansía.
Ella se percata de la sangre en los dedos; la boca nerviosa, medio desdentada. Acaso presiente la amenaza.
Retrocede un paso. Pero ya es tarde.
Las extremidades secas, libidinosas, aprietan la cintura diminuta, el cuello ahogado. Los dientes amarillos hienden la carne tierna de su oreja. El diablejo se descubre con una mandíbula muy débil, dientes muy flojos para rasgar la carne. La boca debilitada por el hambre de días falla, pero una fuerza imposible, perniciosa, hace que las manos estrangulen y que la garganta engulla lo que puede.
Come los ojos, la lengua, lo blando.
En un gatuperio de muñecas, el cuerpo aún respira.
He aquí el link al post del concurso: https://steemit.com/spanish/@trenz/concurso-de-microrrelatos-de-terror-microterror256-semana-1-perfido