Oh, todos cansados en una tierra extraña,
Para el juicio de ese hambre.
Una risita inmodesta, un susurro en el oído.
Y para siempre habría perdido mi comienzo.
Oh, todos cansados en una tierra extraña,
Para el juicio de ese hambre.
Una risita inmodesta, un susurro en el oído.
Y para siempre habría perdido mi comienzo.