Gritamos donde hay que callar.
Te enviaré un saludo.
Y la puerta se cerró bruscamente, majestuosamente...
Hijos de paisajes urbanos y bodegones.
Pero recordaré los días, yo
Y horas de disfrute.
Gritamos donde hay que callar.
Te enviaré un saludo.
Y la puerta se cerró bruscamente, majestuosamente...
Hijos de paisajes urbanos y bodegones.
Pero recordaré los días, yo
Y horas de disfrute.