La tormenta llego exigiendo mi cielo,
apretando al sol para que lo abandone
Los rayos se van y todo se torna sombrío,
tu pecho cerca del mío y tu corres apartándote.
Me reencuentro con la soledad,
la única que se queda cuando los demás me abandonan,
me descontrolo y todo queda en oscuridad
no deseo próxima a mi esa orfandad.
La soledad se burla mientras lloro,
su sonrisa la mantiene sin decoro,
las nubes no se van y yo ne humedezco,
me mojo en lágrimas todo el rostro.
Mis lágrimas inician como una presa
y finalizan en una cascada
no me gusta admitir mi error
pero estaba enamorada.
No duele comenzar sino terminar
quiero que sea la excepción
porque es difícil de explicar
que no me quiero de ti separar.
Este dolor debe ser sentido
para poder ser entendido
no es un dolo físico
pero solo el tiempo lo extingue.
La agonía de ilusiones rotas,
mi autoestima y mi dignidad sollozan,
mi orgullo agrietado,
por la decisión de un amor que se ha destrozado.
Pero tengo firmeza así duela
mi dignidad vale la pena,
mi corazón se hará más fuerte
al lograr olvidarte.