La razón principal por la que la mayoría de la gente no puede ver el atraco financiero que sucede a su alrededor es por que hemos sido programados financieramente, convertidos en perros de Pavlov que nos robamos a nosotros mismos a partir de nuestras palabras. Repetimos, sin pensar, una serie de mantras que nos cuestan nuestra riqueza.
El sistema educativo hace un buen trabajo entrenándonos para ser empleados. Durante nuestros primeros años, la familia y la escuela nos enseñan a repetir los que ellos creen ser la verdad financiera pero, en realidad son palabras que nos han entrenado para perder dinero.
Los siguientes, son ejemplos de las palabras que usamos para robarnos a nosotros mismos.
-Impuestos: "Ve a la escuela para que consigas un buen empleo." Estas palabras programan a los niños para que sean unos asalariados que dejan el mayor porcentaje de su sueldo en impuestos. Cuando aconsejas a un niño a trabajar duro para tener más dinero, sin querer lo orillas a un tipo de impuesto mucho más alto y lo sentencias a trabajar por el ingreso más gravado: ingresos salariales.
-Deuda: "Compra una casa. Será tu mejor inversión." Aconsejarle a la gente que compre una casa es entrenarlos para que vayan al banco y se endeuden. Una casa es un pasivo que sólo saca dinero de nuestra bolsa.
-Inflación "Ahorra dinero." Cuando la gente guarda dinero en el banco incrementa, sin darse cuenta, la inflación, lo que a su vez, irónicamente devalúa su dinero.