No sé cómo haya estado tu día hoy. No sé si fue bueno o malo para ti, pero no importa, sea como sea que haya sido este día para ti, seamos agradecidos. Si tienes que llorar, llora, si tienes que reír, ríe, si tienes que perdonar, perdona, si tienes que olvidar, olvida, si tienes que agradecer, agradece, si tienes que renunciar, renuncia, si tienes que esforzarte más, esfuérzate, etc. Pero ten presente que mañana será mejor.
No te quedes estancado en lo que no lograste hoy, en lo que perdiste, o en lo que no terminaste de hacer. Levanta tu cabeza, respira profundo y sigue adelante. Dice la Biblia que, “Las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la Gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse”. Toma posesión de esa palabra y camina con pasos de fe, de esperanza, de confianza en se Dios que nos da cada día el aliento de vida.
Feliz noche mis amigos.