Mirarte hasta encontrar mi sonrisa en tus acordes.
Darte un beso en anacrusa y abrazarte hasta el compás siguiente.
Quererte a contratiempo.
Recorrer desde tus escalas, hasta la silueta de un Te quiero.
Contar los lunares de espera en tu espalda.
Tocarte en cada una de tus dinámicas, en todos los tiempos.
Modular al tono del tema principal: mis ganas de ti...
Buscarte.
Encontrarte.
Sentirte.
Hacernos música a punta de silencios.
Descubrirme en ti Da capo al fine.
Componer nuestro presente sin temores.
Y sólo si tu quieres, amarte hasta en tonalidades menores.