Yo creí que nuestro amor era eterno,
un amor inmortal.
Yo pensé que en mi ida y regreso todo seguiría igual.
Pero te esfumaste,
Como un reflejo en un espejo o una ilusión en un desierto,
te fuiste.
Yo creí que congelarías el tiempo, y me mantendrías enamorado,
Bien atado a tu cuerpo, idiotizado y desorientado con tus deseos.
Pero la realidad apesta, y tú hoy eres la prueba de que el tiempo pasa y lo que hoy es, mañana muere, y lo que cielo fue en infierno se convierte.
No te extrañes cuando veas que lo que creías antes ya no está, mira que el tiempo pasa y pasa, el reloj no se detiene va tic tac, tic tac...
si te gustó el poema apóyame con tu voto y en unos días subiré el resto.