The Clash
Al contrario que las críticas ácidas de The Sex Pistols, The clash no quisieron quedarse en simple provocación y adquirieron prontamente un compromiso social y político más serio que el de la banda de Malcom McLaren. Durante los dos primeros años de la banda (1976-77), el grupo tocó con todos los grandes del punk británico (Sex Pistols, Buzzcocks, The Dammed) y sacaron un primer trabajo, llamado "The Clash" que acabaría siendo el disco más exportado de la historia de Gran Bretaña, y reeditado en una versión para los USA.
Poco a poco la banda iba perfilando su imagen de rebeldes. Sin ser tan escandalosos como Rotten y los suyos, fueron detenidos en varias ocasiones. En 1979 llega el tercer disco, un trabajo clave, "London Calling". Considerado uno de los mejores discos de la música, suponía un cambio de aires en las melodías de The Clash, haciendo un punk mestizo, con trazas de reggae, ska, rock and roll, rockabilly.
Este disco y el siguiente, "Sandinista" reafirman las propuestas políticas de la banda. Socialismo, anti-fascismo, denuncias a los abusos de la autoridad...mezclados con temáticas más rockers, y es que también hay sitio en The clash para temas más despreocupados. Contra la mayoría de sus contemporaneos, no eran una banda de corte nihilista ni anarquista, sino que simpatizaban más con las propuestas de corte marxista que abundaban en latinoamerica, y mostraron varias veces su apoyo al FSLN. A pesar de que les editase una gran discográfica, nunca recortaron su compromiso político ni vendieron sus discos a precios "comerciales", siendo incluso más baratos que los trabajos editados por otras bandas en sellos "alternativos".
No obstante, esto no les libró de la crítica por parte de otros grupos de su tiempo. Grupos de ideología anarquista y fuerte compromiso político como Crass atacarón con saña su compromiso descafeinado o que renegasen de la anarquia, mientras que para muchos fans del punk setentero, los Clash eran una banda prepotente y con escasa relación con el espíritu punk.
Su disolución en 1986 puso punto y final a la primera gran época del punk, y daba paso a nuevos proyectos por parte de sus miembros.