Ed miraba a Any de reojo sin que ella se percatara, el viento fresco de la noche le estaba jugando una mala pasada llevando el perfume delicado de sus rizos hasta el como una bofetada, por onceava vez el tirante de su blusa resbaló, dejando su hombro desnudo, ella sin darle importancia deslizo sus dedos por debajo del tirante para llevarlo nuevamente a su lugar rozando de camino su blanca piel, Ed notablemente nervioso se levantó de su lugar ese detalle lo estaba desquiciando. Algo le era urgente decir en aquel instante.
-Any, tu… me conoces, bastante bien… eres desde hace tiempo, mi mejor amiga…
-Sí, te conozco tan bien, llevo casi tu agenda, se cuanta chica ha pasado por ti, jajajajaja, ¡Pobres niñas! ¡Que ingenuas! Te tengo una pregunta… ¿Alguna vez te has enamorado? ¿Le has dicho a alguien “te amo”?- mencionó Any interrumpiendo a Ed.
En ese momento uno de los móviles que permanecían en la mesa bailoteaba.
-Escucha Any lo que yo intento decirte es que…
Y sin más se quedó mudo, su mente estaba en blanco, las palabras no venían, no encontraba como decirlo, sabía cómo proceder en momentos así, pero Any conocía a la perfección las frases elaboradas, esas palabras rompehielos que utilizaba con todas.
Any se puso en pie y camino un poco con el móvil en sus manos para leer un mensaje que recién le llegaba, Ed la seguía despacio hasta que se detuvo justo detrás de ella, cerró entonces sus ojos dejándose envolver por el halo seductor de su perfume, Any sin saberlo giró rápidamente e intentó dar un paso chocando con él, Ed la abrazo.
Any se sintió por un momento incómoda, por la inquietante mirada de Ed, podía leer en sus ojos un deseo, intentó sutilmente liberarse del abrazo, pero las manos de Ed la estrecharon suavemente, acercándola aún más, avisando con esto que no estaba dispuesto a dejarla, el espacio entre sus rostros se reducía hasta sentir su respiración sobre sus labios, fue entonces cuando inclinó su cabeza para mirar su móvil.
-Es Adrián.
Como el efecto que tiene una palabra mágica para romper un encanto, Ed liberó de su abrazo a Any.
Visiblemente frustrado no pronunció palabra durante el resto de la noche, Any por su parte meditaba en lo ocurrido, se sentía abrumada y un sentimiento alarmante comenzó a despertar en ella…
Este relato fue inspirado en la siguiente canción "Amiga" de Alexander Acha (Nota breve: Ed y Any si existen)
Este es un relato escrito para participar en el "Concurso semanal de nanonarrativa" si tu tambien deseas participar vista la siguiente pagina:
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Texto: Candy Ros
Imagenes: Pixabay
Separadores: Candy Ros