El abrumado y compungido caballero, avanza a pasos agigantados por la inhóspita estepa, sin tener certeza de hacia dónde se dirige realmente.
Su cuerpo comienza a reclamar hidratación, lo que le hace perder coordinación en sus movimientos y pensamientos.
Camina unos kilómetros más en la inmensidad sin fin, sin la certeza de si está avanzando, o por el contrario, recorre el sendero en círculos, llevándolo al mismo punto de partida.
Atrevida iniciativa la de este hombre, la de elegir esta opción para buscar a sus verdugos, pudiendo hacerlo por otras vías más amables y...
Más rápidas, como tomar un vuelo por ejemplo.
Pero se deja ver claramente que un corazón destrozado y una mente enajenada, no proceden con sensatez.
Con todos sus sentidos físicos nublados, se desploma en el suelo sin aliento.
El timbre del despertador lo extrae de la pesadilla, sobresaltado vuela a la cocina a enjugarse un litro de agua, porque el sueño donde caminaba por el árido desierto, lo trajo a la realidad muerto de sed.
Agradeció que sólo fuera un sueño, pero su sed de venganza continuaba reclamando justicia.
Continúen el relato por favor
Les hago a todos la cordial invitación para que participen en el concurso, todavía están a tiempo. Acá les dejo el enlace para que se animen a participar:
Muchas Gracias por su Visita