Las caminerías arboladas nos ofrecen sombra natural para protegernos del necesario pero a veces atorrante sol.
En los bosques convertidos en parques, los paisajistas utilizan los árboles disponibles para servir a los fines de dar sombra en los recorridos por ellos diseñados. Y generalmente, los árboles más emblematicos se convierten en atracción del visitante.