Los desperdicios de unos son bendicion para otros, alguien construía y no tenia forma de desacerse del ripio de la construcción, así que recorde que en casa tenia un agujero que tenia que rellenar.
Así que manos a la obra procedimos a llevarnos unos sacos con los desechos de construcción, para proceder a rellenar el agujero que cada día estaba más y más profundo producto de las inclemencias de la lluvia y erosión.
Así que fue duro mover estas bolsas desde abajo hacia el lugar donde esta el agujero moviendolas en una carretilla manual, la mayor parte de ellas, pero al final el esfuerzo valio la pena por que estamos seguros que el terreno ya no se seguira lavando ni el agujero continuara creciendo pudiendo generar accidentes a parte del peligro que se esta generando.
Aún hay varias bolsas que quedaron pendiente pero ya veremos donde poder aprovecharlas, para poder mejorar nuestra propiedad, y de paso protegerla y los desperdicios de cemento y ladrillos sean muy bien utilizados.
Gracias por la visita recuerden material propio.