Cuando observamos un arbol normalmente lo vemos de frente, siempre desde el angulo como humano, pero en esta oportunidad tome esta foto observando desde el angulo de un diminuto insecto.
Asi podemos ver la inmensidad, el detalle y todo lo grande que puede ser este arbol.
A sus pies podemos soñar, meditar e inspirarse para crear un mundo mejor.
Que seria de nosotros si no existieran estos grandes arboles, que nos abrigan, nos mantienen vivos y en muchos casos tomamos provecho de ellos.