Cielo tornasolado en el horizonte
veo desde donde me encuentro sentado
pensativo, reflexivo, enamorado...
Infinitos rayos de colores bordean las nubes
y su hermoso reflejo sobre el mar se dejan ver
es el paso inexorable del día cuando llega el atardecer
Contigo se van mis recuerdos, tristezas y melancolías
buscando un renacer desde lo más profundo del alma
cuando vuelva a despuntar en el cielo un nuevo día.
Fotografía tomada desde el Cerro El Morro, Anzoátegui; Venezuela.