Me encanta la fotografía en blanco y negro. Creo que una imagen cambia por completo cuando se le quita el color, cuando los tonos pasan de ser vivos a ser tonos grises.
Estos cactus que tienen un verde intenso se vuelven más fieros cuando se les quita ese color y se vuelven grises, sin vida y con pinchos que parecen aún más dañinos.