Lo reconozco: no es la imagen más adecuada de la Navidad para alguien que vive en un ciudad con 32 C° a la sombra. Ese suelo cubierto de nieve, ese abrigado traje rojo, esos guantes y esas botas tan calientes... ¿Qué tiene que ver el señor de la larga barba conmigo? Ah, tiene un libro en las manos, y está acostado en una hamaca. Recuerdo que yo pasé dos años acostado en una hamaca, leyendo. Fue una época tranquila, tal vez feliz.
Así que por si las dudas, quiero llevar mi deseo de paz y prosperidad a los que leen y a los que escriben en Steemit, y tienen siempre un libro entre manos. Y a los que pintan, dibujan y diseñan, a los que hacen música (y a los que la escuchan), a los que recortan papelitos, a los que hacen fotografías y videos, y a los que hacen otras cosas que ahora no recuerdo. Y especialmente a mis compañeros y compañeras de @Equipocardumen, pródigos en talentos.