Hola amigos hoy les quiero compartir un trabajo literario basado en un género que tuvo mucha demanda social en lo siglos pasados, desde la antigua Grecia, Roma, La Edad Media, y que fue ganando terreno y adeptos, a lo largo de todas las épocas. Aún hoy en nuestros días se expresa en el mundo literario, pero con un tinte más suavizado. Se trata de La sátira, género literario que pone en tela de juicio una situación de carácter social o a un personaje influyente, desarrollando calificativos con cierta ironía, sarcasmo y burla, a fin de exponerlo ante el mundo por sus malas acciones. Pues es lo que traté de hacer en esta reflexión que desarrollé enfocándome en El Socialismo del siglo XXI, tema que me pega muy de cerca como venezolana, por estar mi país infestado de esa malévola peste ideológica. Espero les complazca el contenido y léanlo con la mente abierta y con una disposición hacia el buen humor ¿vale?.
Vengo a traerles estos renglones cargados de intenciones Yámbicas, pero alejados de su métrica rígida, más bien inspirados por el tema de su creador Arquíloco, poeta griego padre de La Sátira. Sólo espero que me asistan la Diosa Deméter y el desinhibido Dionisio con la esperanza de dar forma a lo que quiero expresar con mi denuncia.
Quise inclinarme por el género de la sátira, haciendo uso de la ironía y del sarcasmo, con la intención de trivializar un poco la realidad que vive mi país Venezuela y muchos países latinoamericanos.Realidad que casi permanentemente se nos presenta flemática, solemne, con la pupila lejana, con el ceño hosco, obstinadamente seria. No es para menos, al pasar por tantos vituperios, desde que el sol despunta por el naciente , hasta ocultarse por el poniente; marcha cabizbaja, con los fotones de helio calcinando sus espaldas en las interminables filas para, con suerte, comprar un kilogramo de arroz.
Su blonda cabellera trenzada la bifurca con un velo negro de organza que a modo de rejilla superpone en su rostro, en un intento por ocultar la procesión que lleva dentro y en su lugar , suelta una carcajada que la pueda liberar de los vapores de la transpiración y la angustia.
Sus silencios se ahogan en un lienzo atemporal, parecido a los grabados de Goya que gritaban a voces el desconsuelo de la inconformidad de su época. Porque las crisis de las naciones, así como las pasiones humanas, han sido siempre las mismas por los siglos de los siglos; como decía mi padre en esas pocas veces que me permitía escucharlo:
Son el mismo "Musiú" (extranjero), pero con distinto sombrero
Y así como Goya, también Erasmo (De Roterdam), Joplin, Chaplin, Borges y hasta nuestro ilustre Cervantes, hicieron de la triste realidad que agobiaba a sus pueblos, una parodia burlesca que de alguna manera alzara la voz contra sus detractores; denunciando los abusos de la cumbre social.
En esa misma tónica intento yo, darle en la madre al Socialismo del siglo XXI
En el caso de mi país, subyugada por un "platanote transgénico" de más de dos dimensiones de altura, de apariencia fantochesca, quien ha sido objeto de ataques a su pesada humanidad, hasta de las frutas, que con gusto se dejan lanzar por sus enfurecidos demandantes, quienes a punta de "mangazos" y "naranjazos", protestan ofendidos por su desatinada blasfemia.
El mal llamado Socialismo de Siglo XXI, es una ofensa a la inteligencia de cualquier sensato pensante que con cuatro dedos de frente sabe, que es un "mampara", para pescar a inocentes e incautos, pobres de luz intelectual. Una doncella solterona y frustrada, con complejo de inferioridad; insegura y caricaturesca, carente de criterio personal.
A la que sólo le queda la opción de copiar un modelo torcido, rancio y fracasado, proveniente de una vieja escuela resentida, que se quedó con las ganas de saborear sus cinco minutos de gloria.
Modelo que arriesgó indiscriminadamente un capital humano, forzándolo a caminar a tientas con un cinto negro sobre los ojos, a que cumplieran sus estrechos, obscuros, y desquiciados intereses egóicos.
Semejantes intenciones tenebrosas fueron lacradas con su particular sello anti ético, anti estético. Con descarada vehemencia, incitaron el odio por el capitalismo salvaje y por el imperio ¡"mesmo"!
pero, adorando los billetes verdes y la bonanza que con ellos, adquieren sus jugosos beneficios.
Mientras... le ordenan a sus manumisos seguidores, que deben permanecer "rodilla en tierra" ¡defendiendo la revolución! con el estómago pegado al espinazo. Juegan con la mente de un constructo social debilitado y desgastado por la lucha diaria, en la procura del bocado que sustente su dignidad ya moribunda.
Tal sumisión y actitud depresiva de todas esas naciones que cohabitan bajo el yugo opresor de un régimen autocrático y totalitario, me recuerda al lamento quejumbroso de Los Goliardos en plena edad media cantando sus juglaresca poesía; como medio de protesta ante la injusta sociedad que los ultrajaba.
De la misma manera la falaz pretensión de los dictadores como Nicolás Maduro, y la caterva de delincuentes de Cuba, China, Iraq y compañía, crucifican a la humanidad empobrecida y doliente en un barril de petróleo. Los obligan a lamer el plato con lo dedos y a hundir sus traseros en la sumisión y el servilismo, tras su necia pretensión de atornillarse en un poder tomado por la fuerza.
Pero déjame decirte con amarga aceptación, que que la incierta realidad que vives hoy, mi querida latino américa; es de tu absoluta y total responsabilidad, gracias a tu ignorancia comprimida y a tus malas decisiones al elegir a tu propio verdugo, con el recurso fatal de tus emociones alteradas.
Te dejaste lavar el cerebro por el espejismo de los ideales dislocados de Marx y Engel, quienes vendían una isla de la fantasía que sólo existió en sus etéreas cabezas falso pensantes. Con la alevosa intención de engañar a una prole de visión utópica, a fin de utilizarla de escalera para que ellos pudieran subir al poder y posesionarse de sus pretendidos trofeos.
Tú, como incauta e ilusa doncella, creíste todos sus cuentos y volátiles promesas; tu amante egoísta y posesivo, fue cerrando tu círculo social y poder adquisitivo, obligándote a una anorexia y exilio forzados. Te dejaste seducir con el cliché de administrar las riquezas y masticar la igualdad social. ¡SI CLARO!
El mismo musiú con diferente sombrero
Te quedas viendo con la pupila lejana, como su billetera cada día más se abultaba, mientras tus huesos se repliegan a tu epidermis ante la impávida mirada de tu verdugo. Entregaste tu soberanía a cambio de que un policía no te cobrara la multa. Cuánto nos debe el destino, cuándo nos lo pagará...Parece que está en reuniones importantes y no nos puede atender...
Ojalá Latino américa, ojalá Venezuela mía, puedan salir de la obscuridad. Te dejo estos sabios versos de un poeta venezolano, que bien describe el anhelo que tengo de que alcancen la libertad soñada; pero tomando acciones desde la realidad concreta:
"Estudia y no serás cuando crecido
Ni el objeto vulgar de las pasiones,
Ni el esclavo servil de los tiranos" - [Elías Calixto Pompa (poeta venezolano)].
Gracias espíritus satíricos por su asistencia
hasta pronto
Gratitud y afecto mis dilectos amigos, por regalarme su precioso tiempo para leerme.