Puede que últimamente te sientas un poco cansada, y eso es algo perfectamente normal. ¡Imagínate todos los cambios por los que ha pasado tu cuerpo hasta ahora!
Tómate las cosas con más tranquilidad porque tienes que ahorrar energía para el día del parto. Si tienes que pasar mucho tiempo parada, intenta llevar una faja o cinturón especial para el embarazo que te ayude a soportar el peso del vientre y lo distribuya mejor.
La mayoría del tiempo, tanto tu sistema nervioso como tu sistema cardiovascular se ajustan a los cambios que ocurren en tu cuerpo, pero a veces, no pueden y eso hace que te marees. Mareos y desmayos durante el embarazo
El mareo o vértigo se puede dar debido a una variedad de causas, como por ejemplo, levantarse demasiado rápido, tener poco azúcar en la sangre, tener anemia severa o demasiado calor.
Algunas mujeres encintas desarrollan una enfermedad que se llama "síndrome hipotensivo supino".
El síndrome puede ocurrir cuando estás recostada sobre la espalda, porque esto hace que cambien el ritmo de tu corazón y tu presión sanguínea. Así que quizás te sentirás mareada hasta que cambies de posición.
También podrías notar algunos granitos rojos o ampollas en el vientre que causan comezón (éstos pueden aparecer también en los muslos y nalgas).
Esta condición se llama pápulas y placas pruriginosas y urticariformes del embarazo (PUPPP, por sus siglas en inglés) y es generalmente inofensiva.
De todas formas, debes decírselo a tu doctor, incluso si no tienes urticaria y especialmente si eres de ascendencia chilena, porque puede indicar un problema en el hígado.