El artista Michael Murphy mezcla sus conocimientos en escultura y tecnología para elaborar una obra maestra que denuncia el gran impacto de las armas en una sociedad como es Estados Unidos, un total de 130 armas de juguete perfectamente ensambladas para delimitar el territorio americano, donde se producen en promedio cuatro muertos por hora por arma de fuego.
Y eso sin considerar todas las muertes que ocurren en el resto del mundo, como en el caso de México que los grandes cárteles del narcotrafico utilizan armas que Estados Unidos vendió para cometer ilícitos, robar, secuestrar, matar tanto policías, grupos rivales, como inocentes que mueren en fuego cruzado.
Si Estados Unidos tuviera un buen control de la venta de sus armas, como el Gobierno de México en evitar que cruzarán las aduanas, la delincuencia no fuera tan superior a las fuerzas del Gobierno que los combaten.
Sin duda hay muchos más "Bad Hombres" en Estados Unidos, que por dinero no les importa el mal que producen las cosas que fabrican.