¿Puede un hombre ambicioso amar de verdad? ¿Cuál será a la larga su prioridad? Estas preguntas las plantea la escritora australiana (1937-2015) Collen Mc Cullough en su novela "El pájaro espino" publicada en 1977, una obra de drama y romance que fue muy leída y comentada por el amor entre sus protagonistas, que no más eran un sacerdote católico y una muchacha conocida por él desde la niñez. Maggie Cleary y Ralph de Bricassart ¡Cuántas lágrimas derramé por estos dos seres!
Si la novela es buena la cosa se puso mejor con la serie del mismo nombre del año 1983 y pudimos ver en carne y hueso la representación de todos los personajes de la novela y los dramas y sufrimientos de la familia Cleary. Esta gente llega desde Nueva Zelanda a Australia porque el papá de Maggie se trae a toda su familia para que trabaje en la hacienda Drogheda, grandes extensiones de tierras y crianza de ovejas, propiedad de su hermana Mary Cleary; para mi el diablo en persona. Esta los coloca a todos para que trabajen y produzcan en su hacienda pero siempre los hace sentir inferiores. Allí vamos a conocer al guapo sacerdote Ralph de Bricassart, un hombre ambicioso que se va a debatir entre la vocación religiosa que dice sentir y la pasión amorosa que se va a gestar en su corazón por la única hija del hermano de Mary, Maggie.
Pasarán años para que nazca el amor apasionado del cura por la chica ya que apenas era una niña cuando llega a Australia pero siempre sintió una inclinación especial por ella. La cuidaba, hablaba con ella, se preocupaba por ella, la consentía, sentía ternura por esa chiquilla a la que nadie parecía importarle, ya que los varones eran los que movían el trabajo de la hacienda. Tampoco era que su madre la tomara mucho en cuenta porque la pobre señora entre tanto hijo de los cuales ocuparse, se la pasaba muy agotada. ¡Pobre mujer, también tiene su drama existencial!
Cuando Maggie se hace una linda señorita, Ralph se enamora de ella y ella de él; Y aquí comienza la perdición para el cura pues se presenta una encrucijada entre lo que ha querido siempre, escalar posiciones dentro de la Iglesia, o dejar la sotana y encarar su amor por la chica. ¿Quién gana? Pues la ambición. La tía Mary que en verdad estaba muy enamorada de Ralph, le deja a éste toda su fortuna al morir. Ella sabe de que material está hecho el fulano. Sabe que va a decidir por la iglesia y sabe también que está enamorado de su sobrina, su rival en amores; así que se aprovecha de esto y mata dos pájaros de un tiro. Se venga del cura por no quererla y separa a los dos enamorados para siempre. Un golpe magistral.
¿Que falta por contar?, pues muchas cosas pero lo que sí voy a decir es que estas dos personas sufren como dos condenados al infierno y es que su amor está maldito desde el principio porque ninguno va a lograr lo que quiere. Están sometidos a los designios de algo más grande que ellos mismos y no habrá escapatoria.
Es muy hermosa la leyenda que da nombre a la novela y es algo así como que existe un ave que canta sólo una vez en su vida. Busca un árbol espinoso, cuando lo encuentra escoge la espina más grande y filosa, se inmola en ella y entona la melodía más dulce y celestial; y luego muere. Es como si lo que de verdad tiene valor sólo se consigue con dolor y sufrimiento. Esto se lo cuenta Ralph a Maggie cuando era niña. Tal vez ella sea esa espina para este hombre.