Otra vez te encuento, mi pequeña Gabriela, despues de tanto tiempo de desamores y desvarios, otra vez me llenas la vida de risas, de platos sazonados, de fumar en los asientos traceros de los autos, de leer tratados romanos.
otra vez vienes con tu cara de niña, a coquetearme, a conquistarme irremediablemente, pasó tanto tiempo mi amor, que siento mereces más que un: hola ¿cómo estás? y las eventualidades.
traté de pensar en todo este tiempo, trate de entender una o dos cosas, y cuando pienso en lo que me faltaba, te lo juro Gabrielita, que se parecía a ti.