EL AVE
Esta tarde el ave no se espanta a mi presencia.
Alza vuelo, y me iguala en altura.
Busca mi mirada y nos encontramos
suspendidos en ella, en un diálogo sublime.
Me ha hablado, tan cerca, al volar en mi cielo,
que se ha quedado
cruzado en mi camino.
Siomara Salmerón