Sobre todo en tiempos de dificultad es indispensable pensar muy bien antes de pronunciar cada palabra. Con frecuencia caemos en la tentación de la onda negativa que rodea las adversidades y repetimos como loritos solo palabras que agudizan los niveles de tensión, angustia y estrés. Aquello de "no puedo", "no sirve", "nada cambia", "no funciona" y tantas otras. En países como Venezuela es prácticamente una moda. La gente insiste en afirmar que "el país NO sirve" como si fuera culpa del país. No prestamos atención a nuestras palabras ni mucho menos a nuestro proceder. Buen post.
RE: TU PALABRA ES TU BOOMERANG