Querido tiempo,
estuve pensando en ti,
como siempre,
o quizás como nunca.
Lo hacía viendo el reloj
mientras este daba vueltas
con un ritmo continúo.
No paraba.
El reloj marca la una: ¡tic tac, tic tac!
-¿Quién definió el tiempo?-
No tuve respuesta
El reloj marcó las dos ¡tic tac, tic tac!
-¿Cómo saber si es correcto?
No tuve respuesta.
El reloj marcó las tres ¡tic tac, tic tac!
-¿Realmente es eterno?-
No tuve respuesta.
Cuando noté que las agujas del reloj
estaban estáticas, quietas
El sonido, el tic tac, tic tac;
ya no estaba,había dejado de escucharse.
El reloj descompuesto, ya gastado y viejo,
había dejado de funcionar y
ahí noté que no somos eternos,
solo recordados.
El reloj iba a ser olvidado con facilidad,
pero...¿quién podría olvidar el tiempo?
A bordo de la nave
me despido, mi querida familia.
❤LOS QUIERO❤