Cuando pensamos en grafitis nos viene a la mente pintas de groserías en las bardas y otros espacios públicos, destrucción de la propiedad ajena, marca de territorios por pandillas que operan en la zona, etc.
Pero de vez en cuando vemos auténticas obras de arte o nos encontramos con Otakus (a quien le gusta el anime), un ejemplo de esto es un grafiti en un tren de carga que pasa cerca de casa en Tampico Tamaulipas, México.