Existe a veces un día,
En que la vida te sacude,
Te paraliza,
Sientes en las piernas,
Una caliza,
Tus manos,
Se te deslizan,
Entre lágrimas y sangre,
Entre vida y desdichas.
{--}
Lo que parece fácil en algunos,
Para otros es travesía,
Los escalones,
Se desvían,
Se ponen a veces muy altos,
A veces no se visualizan,
La neblina,
Los hace ver zonas frías,
Lejanas entre las nubes,
Distancia y melancolía.
{--}
Quién iba a imaginar,
Que la hembra de ese mono,
Lucharía contra ella misma,
Que debía destruirse,
Y agarrar cada piecilla,
De enseñanza distorsionadas,
De lealtades destructivas,
Analizar cada una,
Sentir,
Lo que hizo en su vida,
Remar hacia su libertad,
Amarse a ella misma.
{--}
Un árbol con muchas ramas,
Tenía creencias prohibidas,
Fractales de muchas leyes,
Le conducían la vida,
Y algunas no se veían,
Estaban dentro y regían,
Con normas y subconsciente,
Con mandatos y cofradías,
Que a veces terminaban en lágrimas,
¿Por qué a mí? ¡Ella se decía!
{--}
Y un día se decidió,
Soltar sus manos al viento,
Una fuerza superior,
Hacia flotar los lamentos,
Las ondas que emergían,
Les hacía estar contentos,
A los que también flotaban,
Parecía un concierto,
De alegría y de risas,
De ausencia,
No hay tormentos,
La vida se la llevaba,
Ah la vida,
La libraba de ellos.
{--}
Cuando me mueve el viento,
No existe el tiempo,
Todo fluye,
Todo siento,
Todo vibra,
Veo en los lamentos,
Experiencias aprendidas,
Actores que, en un momento,
Vinieron a enseñar algo,
Y se fueron bien contentos,
Cuando me mueve el viento,
Las lágrimas se me secan,
Viene un regocijo de adentro,
La brisa mueve mi pelo.
{--}
Cuando me mueve el viento,
La lastima solo es un recuerdo,
La sangre,
Un mensajero,
El miedo,
Salta del cerebro,
La vida,
Se construye en segmentos,
Las esperanzas,
Adornan el momento,
Y la sonrisa,
Se me nota a muchos metros.
Cuando me mueve el viento,
Soy tan mía,
No soy de ellos...
¡Gracias por leer!
El texto y las imágenes pertenecen a la autora