
La mitología clásica es explícita al decir que Narciso
se enamoró de su imagen. ¿Cuál era realmente su imagen?
Al menos no fue tras de ella, como si lo hizo Li Po al ver
la luna reflejada en el río. Había algo de ebriedad en el
poeta chino, la misma ebriedad que tiene el que se ama
así mismo. El problema del reflejo en el agua a tocado
los cimientos artísticos.
Las muchachas se bañan en la fuente. ¡Agua estancada!
El fluir está en las miradas, en la belleza que se prolonga
como una fiesta.
Me remito a Amaru y a su epigramática pasión. Sus
muchachas no dialogan. Se aman entre sí, celebración
del instante, del cuerpo que no muere porque reencarna
en la esperanza de verse de nuevo floreciente, espejo
de un espejo que es su infinito. Una de ellas llora , una
elección equívoca es la melancolía:
LA PREFERENCIA
Bhavani, Ambalika y Rohini se divierten mirando el
riachuelo que refleja sus rostros sonrientes
"Tres discos de oro sobre el espejo de agua"
"Como tengo sed" exclama de repente Bhavani.
Se inclina sobre el disco de oro que es el rostro
de Rohina y besa prolongadamente la móvil
imagen. Ambalika se pone a llorar.
AMARU
EL FLUIR ESTÁ EN LAS MIRADAS (LA IMAGEN UN CUADRO DE PAUL GAUGUIN)