He visitado ya varias veces el teleférico de Caracas, pero solo una vez en la oscuridad.
El vértigo ya se siente normalmente al ver el abismo entre la montaña y la cabina colgante.
Imagínate solo ver oscuridad a tu alrededor mientras avanzas.
Las luces de la ciudad, allá abajo, son lo único que se observa.
El contraste entre la montaña y la ciudad se va sintiendo a medida que te acercas al final del recorrido.
¡Una experiencia única!