Como lo he contando en anteriores oportunidades, emigré de Venezuela, el país que me vio nacer, hace algún tiempo atrás. Y lo que nadie te dice, es que hay un momento crucial y es el de definir... ¿Que me llevo?
Si tuviera el bolso mágico del Gato Félix (cédulas rodando hahaha) me llevaría a toda mi familia y mis pertenecías, lógicamente. Y de quedar un pequeño espacio, me llevaría también la casa para no sufrir más adelante con alquileres de viviendas. Pero infortunadamente, nos toca seleccionar un mínimo de elementos realmente necesarios y dejar otras cosas atrás.
.jpeg)
Y una de las cosas que abandoné en Venezuela fue mi primera guitarra, esa con la que aprendí a tocar, con la que hice mis primeras composiciones, el instrumento que me hizo enamorarme aún más de la música. Y fue así, como comencé la aventura de emigrar con una maleta muy sencilla llena únicamente de ropa y nada más. Dejando todas mis pertenecías atrás, incluyendo mi guitarra.
Dejarla fue un momento muy difícil porque sabía que era el cierre de un capítulo en mi vida, olvidar la música para siempre. Y encargarme de otros aspectos más relevantes como inmigrante que son, ¿Donde voy a vivir? ¿A que me voy a dedicar? ¿Como voy a conseguir dinero? ¿Que voy a comer?
Este año 2019, renace en mi las ganas de hacer música nuevamente, tenía una guitarra eléctrica pero, esta no genera en mi la inspiración suficiente para hacer música. Necesitaba mi guitarra acústica, la guitarra que dejé en Venezuela.
Aquí viene la parte interesante de la historia...
Un día caminando por la calle, veo que en el basurero hay una guitarra rota. "La guitarra acústica que necesitaba", pero mi mente se debatía entre la vergüenza de tomar algo de la basura y la emoción de tener nuevamente este instrumento.
"¿Que voy a hacer con una guitarra inservible?" "La reparación debe ser más costosa que comprar una nueva" . "Además odio las guitarras con esos diseños tan exóticos."Pero ¿Que tal y suene bien?" "Me serviría para al menos ensayar" Pero que pena tomar algo de la basura. ¿Que va a decir la gente?
Luego de minutos discutiendo conmigo mismo. Miré hacía los lados, estaba sola la calle. Y me la llevé. Llegué al apartamento, La limpié, la afiné y sonaba decente. No es el sonido de los ángeles del cielo con sus arpas sagradas. Pero es un sonido aceptable.
Hoy en día, es la guitarra con la que hago todos mis vídeos de música. Así rota como está, es la que me ha dado momentos muy bonitos en esta plataforma a tal punto de hacerme ganar algunos concursos.
Mis amigos más cercanos me dicen que porqué no la mando arreglar, que realmente no es costoso repararla. Pero lo que yo quiero, es que en algunos años yo pueda verla colgada y decir "gracias a ese pedazo de madera rota" pude continuar haciendo música.
Esta historia es totalmente real, y la quería compartir con todos ustedes que han visto mi crecimiento y me han acompañado desde mis inicios en Steemit. Dios, el universo, la vida se encargan de regalarnos momentos muy especiales, momentos que nuestro corazón anhela con furia. Jamás pensé que con "basura" pudiese renacer mis ganas de crear arte. Bien dicen que la basura de unos, es el tesoro de otros.
Si notan, siempre cuadro las tomas para que no se vea el pedazo roto.
Esta misiva, es simplemente para agradecer, no quiero pedirle más nada a la vida porque este año con lo poco o mucho, he sido muy feliz, y no hay mejor momento de dar gracias que en la Navidad.
Gracias por tu visita y por leer toda esa historia. Un abrazo de feliz navidad y de próspero año nuevo para todos,