Que mejor momento que el estas de vuelta en casa, con la familia y con los amigos de la infancia, para poder compartir y afianzar esos sentimientos, que hacian años que no se disfrutaba de ellos, una buena carne, tragos, hermandad, felicidad, la libertad de hacer lo que nos gusta y hasta donde el bolsillo nos da, el poder de decidir hasta donde podemos llegar o como se dice aqui, hasta donde nos da la cobija, hablar y rememorar cosas del pasado, en fin disfrutar entre los que nos quieren y viceversa.