No todo es risa, no todo es felicidad en la vida. A veces cuando llegan los momentos difíciles o días de oscuridad en nuestro entorno. Solemos extrañar aquellos momentos de felicidad.
Y durante esos problemas o esas decaídas. Callamos. Haciéndonos los fuertes, sonriendo por fuera sabiendo que por dentro estamos marchitos. Allí aparecen las lágrimas
Gota a gota vamos respirando. Si es necesario gritamos. Pero aveces queremos llorar y esas gotas ya no caen.