Hola comunidad HIVE, de antemano gracias por aceptarme en tan prestigioso espacio.
En nuestro día a día, en la vida cotidiana de trabajo, estudio, actividades diversas, siempre estamos bajo mucho estrés, con poco tiempo y no nos detemos a pensar en lo que queremos para nuestra vida.
En la mía particularmente laboré durante muchos años en oficina y siempre estuve buscando algo o una actividad que me llenara en lo más interno de mi alma.
Por eso he creado este blog, porque hay tanto que agradecerles…, mi nombre es María Nazareth, con experiencia en RRHH y al cerrar mi ciclo laborar, decidí hacer algo que me apasiona, es un granito de arena y dar a conocer de estos seres tan maravillosos que complementan nuestras vidas. En este espacio quiero compartir con ustedes todas las cosas que forman mi día a día, la vida de un perro y un humano…
Es por ello que decidí dedicar una parte de una vida en hablar, divulgar, o hasta recordar sobre un tema que todos los pasamos por alto, como lo es ese ser que está al lado de nosotros en las buenas y en las malas, en las temporadas de calor, frio, lluvia, terremotos, inundaciones, éxitos o fracasos etc.
Hablo de esas pequeñas huellas perrunas que habita en la casa y que muchas veces no le damos el valor o lugar merecido, ya que son incondicionales, amorosos, que se conforman con poco pero que te da lo más preciado que es su CORAZÓN por completo.
No se sabe con exactitud desde cuando están los perros en la vida del hombre, lo que sí se sabe es que está para acompañarnos, alegrarlos y muchas veces disgustarnos con sus travesuras que no es más que llamar nuestra atención.
La amistad entre un humano y su perro cada día se hace más estrecha, un ejemplo de ello son mis hijas perrunas… Manchis la hija mayor de 13 años que llegó a mi vida como un ángel del cielo y Canela de 9 años que vino de visita a mi casa y nunca más se fue, mestizas de nacimiento, alegres de corazón y aunque son seres totalmente distintos pero unidas siempre…Ellas mi inspiración.
Muchos humanos consideran a los perros como ángeles de cuatro patas, otros lo consideran niños con patas y pulguitas, en fin, son seres que llegaron y seguirán en la vida del humano.
Algunos humanos no les gustan los perros (ellos se lo pierden) por como huelen o porque tienen la falsa creencia de que transmiten enfermedades, otros los evitan para no adquirir un compromiso de cuidar y alimentarlos.
En fin, lo cierto es que esos pequeños o no tan pequeños seres de cuatro patas son el complemento perfecto para todo humano.
Gracias por existir ángeles de 4 patas …