Para muchos, una simple hoja. Para mí, un encuentro cara a cara con nuestra madre naturaleza y con la vida misma. No tienes que adentrarte en el Amazonas o escalar el Everest para conectarte con ella. Incluso, en una simple hoja, puedes apreciar su magnificencia.
Hay que disfrutar los pequeños detalles de la vida amigos. Debemos transcender lo material y aprender a ver la belleza en la simpleza.